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jueves, 17 de mayo de 2012

EL PLANO MAS ANTIGUO DE ALCAÑIZ: UN DOCUMENTO INÉDITO DE 1846

En el presente artículo damos a conocer un interesante documento inédito sobre la ciudad de Alcañiz y su castillo que se conserva en el Centro Geográfico del Ejército de Madrid. Uno de los planos incluidos en este documento constituye, que sepamos, la más antigua representación en planta y en detalle de esta ciudad. Aunque son bien conocidos otros antiguos documentos gráficos como la “Vista septentrional de Alcañiz” de Palomino  (Espinalt y García 1779) o el plano de la batalla de Alcañiz de 1808, ninguno de ellos aporta una información tan fiable y en detalle del antiguo casco urbano como la que aparece en este valioso plano.
 
Detalle de la fecha y firma del documento


El plano y su autor

El documento tiene como título “Proyecto. Nuebas obras en el castillo de Alcañiz para su mejor defensa y distribución de las localidades según las necesidades del servicio” (código de referencia: Ar.F-T.5-C.5-210). En su portada aparece manuscrita la fecha de realización, 20 de julio de 1846, y también la firma de su autor, Manuel Vilademunt,  ingeniero militar zaragozano que realizó entre los años 1846 y 1847 diversos e interesantes trabajos de topografía militar en Alcañiz que daremos a conocer próximamente. A Manuel Vilademunt (1818-1887), que desarrolló una dilatada carrera militar hasta alcanzar el  grado de coronel, se le conoce en Aragón sobre todo por ser el autor de una colección de planos del antiguo palacio de la Aljafería de Zaragoza para mejorar sus fortificaciones (Sobradiel, 1993).

 
Portada y título del Proyecto

Un documento excepcional

El documento que nos ocupa consta de tres planos. Dos de ellos representan el castillo de Alcañiz y su entorno inmediato a escala aproximada 1:300. El tercero, realizado a la acuarela en colores carmín, siena, azul y verde, reproduce en planta la ciudad de Alcañiz a escala 1:2.400. Cada uno de estos planos tiene a su lado una extensa leyenda manuscrita que permite identificar con letras o números las estructuras, edificios, plazas y calles representados. Su elaboración se relaciona con el proyecto de obras de mejora de la fortaleza alcañizana pocos años después de finalizar la primera guerra carlista. Los dos planos del castillo reflejan el estado actual y el reformado de las obras proyectadas. Sin embargo, por lo que parece, estas obras no llegaron a ejecutarse, al menos en lo relativo a las mejoras y construcción de nuevas  murallas, torreones y fosos que aparecen claramente representados con tinta amarilla en el plano del estado reformado y sobre los cuales no conocemos ningún otro dato documental o arqueológico. La inclusión del plano de la ciudad de Alcañiz en este proyecto parece tener más relación con un plano de situación del castillo en su entorno inmediato que con una representación ex profeso del núcleo urbano. A pesar de ello, su valor informativo y documental para la historia reciente de Alcañiz sigue siendo excepcional.

Leyenda del plano de Alcañiz
 
 
El plano de la ciudad de Alcañiz

Dejando para otra ocasión la descripción de los dos planos del castillo comentaremos ahora brevemente el “Plano de la ciudad de Alcañiz” que parece reflejar con detalle y bastante fidelidad el estado del núcleo urbano de esta ciudad a mediados del siglo XIX. El plano tiene un enorme interés y,  además de estar realizado con rigor documental (aunque con algunos pequeños errores), es el más antiguo, que sepamos, publicado sobre Alcañiz. Su estudio y observación detallados permiten confirmar la presencia de muchas estructuras y edificios hace tiempo desaparecidos u ocultos entre construcciones posteriores.


Plano de la Ciudad de Alcañiz en 1846 según M. Vilademunt. Centro Geográfico del Ejército.



Murallas y torreones

Un claro ejemplo del gran valor documental de este plano lo constituye la representación de las defensas de la ciudad. En efecto, todavía se aprecia con nitidez la conservación, en pleno siglo XIX,  en una época de constantes conflictos bélicos, de buena parte del recinto amurallado de la villa medieval. Son perfectamente visibles los 4 torreones de Santiago (el primero de ellos con un torreón gemelo que formaba parte de la antigua puerta de San Jaime) así como el recientemente descubierto quinto torreón del barrio Mazador. A ellos cabe añadir otro gran torreón aislado en el ángulo superior izquierdo del plano (junto al antiguo convento de las dominicas); otros dos posibles torreones a mitad de la actual calle Ronda de Belchite en el cruce con la calle Mazaleón; otro más en la curva de la calle Baja y, por último, otro posible torreón junto al convento de San Francisco.


Detalle de una magnífica acuarela de M. Vilademunt pintada en 1847, un año después del plano que presentamos. Obsérvese el recinto amurallado con aspilleras en la zona del Arrabal, entre los conventos de San Francisco (a la izquierda) y el del Carmen (a la derecha). Centro Geográfico del Ejército.

Puertas en las murallas

Llama la atención también en este plano la representación de las puertas de acceso a la ciudad. Todas ellas (excepto el portal de Herrerías o del Loreto) han desaparecido hace más de un siglo. Además de la citada puerta de San Jaime, se documentan otras dos puertas de origen medieval: una en la actual Subida del Teatro (conocida como portal de San Nicolás) y otra en la actual Plaza Mendizábal (portal de San Antón) (Benavente 2012). Además, aparecen claramente reflejadas otras puertas de épocas posteriores: una junto a la iglesia de San Francisco que algunos historiadores mencionan como “Puerta de Valencia” (Zapater 1704, 480); otra junto a dos grandes edificios o construcciones en la actual Ronda de Teruel, a la altura del antiguo barrio de cantarerías, y, una tercera, más dudosa, junto a la iglesia del Carmen.


Detalle de la zona sur del nucleo urbano de Alcañiz en 1846 con el convento de San Francisco, abajo a la derecha (nº 4), el barrio del Pueyo (nº 29) y el barrio de Cantarerías, abajo a la izquierda, con una puerta.

Estructuras y edificios desaparecidos

El plano refleja asi mismo varios edificios históricos hace tiempo desaparecidos. Entre ellos podemos mencionar las iglesias de San Juan, de la que se observa su cabecera, y la de San Pedro; el gran edificio militar de El Cuartelillo (denominado como Cuartel de caballería); el Palacio del barón de Salillas (o casa del barón, junto al actual casino); los conventos de las dominicas y de San Francisco o las construcciones extramuros anteriormente mencionadas del barrio de Cantarerías, junto a la actual Ronda de Teruel.

El plano refleja muy bien, marcado en color azul, el trazado de la acequia nueva (denominada aquí como acequia del Rebedal) discurriendo junto a los conventos de San Francisco y del Carmen y delimitando, a modo de foso, el recinto amurallado de la ciudad por el antiguo arrabal, en su sector oriental, hasta llegar a la actual plaza de San José desde donde se dirigía al convento y huerto de las dominicas. También se observan tres grandes edificios o construcciones de planta cuadrangular que sobresalen del recinto murado del arrabal (aunque parecen demasiado grandes para ser torreones) junto a la actual calle Blasco, la iglesia del Carmen y el inicio de la calle del Carmen respectivamente.  

Detalle del entorno del castillo de Alcañiz en 1846 con edificios históricos ya desaparecidos: El Cuartelillo (nº8), la casa del barón de Salillas (en el centro, debajo del nº 2) o la iglesia de San Pedro ( junto al nº 19).

Llaman la atención otros muchos curiosos detalles como el  gran espacio vacío, a modo de plaza, en el actual barrio del Pueyo que la leyenda del plano menciona como “Casas arruinadas” o la antigua denominación de la actual Plaza Cabañero conocida entonces bajo el bonito nombre de “Plaza de las circunstancias”.

Un importante documento para investigar

En fin, hay otros muchos aspectos interesantes que, sin duda, pueden extraerse de este valioso documento que hoy damos a conocer en este blog para facilitar su difusión a través de la red. Desde aquí invitamos a los lectores interesados en la historia y el patrimonio del Bajo Aragón a inspeccionar, descubrir y comentar la abundante e inédita información que nos ofrece este antiguo y excelente plano de la ciudad de Alcañiz.


BIBLIOGRAFIA

Benavente J. A. 2012: “Las siete puertas de la villa medieval de Alcañiz”, historiasdelbajoaragon.blogspot.com,  24 de abril de 2012
Espinalt y García, B. 1779: Atlante Español, ó descripción general de todo el reyno de España, Madrid, T. III, estampa 14.
Sobradiel, P.I. 1993: “Intervenciones del Cuerpo de Ingenieros del Ejército en el Castillo de la Aljafería de Zaragoza durante el siglo XIX”, Artigrama, nº 10, Zaragoza, 121-142.
Zapater, P.J. 1704: La Thesorera descubierta y vengada de las injurias del tiempo. Manuscrito inédito. Existe una copia mecanografiada en el Archivo del Ayuntamiento de Alcañiz.

miércoles, 11 de abril de 2012

LAS SIETE PUERTAS DE LA VILLA MEDIEVAL DE ALCAÑIZ

En 1506 el célebre humanista alcañizano Juan Sobrarias pronunció, en latín, un discurso sobre las “Alabanzas de Alcañiz” ante el Concejo de su villa natal. Aunque se trata de una obra fundamentalmente literaria, muy influida por la oratoria clásica, Sobrarias aportó algunos datos de interés sobre la entonces villa bajomedieval. Entre ellos nos interesa destacar ahora la mención a la existencia en las murallas de Alcañiz, como en la antigua ciudad de Tebas, de siete puertas que permitían el acceso a su núcleo urbano (Sobrarias 1506, reed. 2000, 47). Pero, ¿realmente existieron esas puertas?, ¿dónde estaban?, ¿cómo se llamaban?, ¿se conservan restos o documentos que permitan ubicarlas con seguridad? Intentaremos responder a esas preguntas en las próximas líneas.

Vista septentrional de Alcañiz, según un grabado de Palomino publicado en 1779

En los últimos años se han publicado varios trabajos sobre la villa medieval de Alcañiz y su evolución urbana que aportan en este aspecto concreto numerosos datos aunque no todos ellos son siempre coincidentes ni ofrecen el mismo valor documental. Mencionaremos los trabajos de Carlos Laliena (Laliena 1987), Luis Angel Moreno (Moreno 1982), Miguel Ángel Laguéns (Laguens 1995), Ramón Betrán (Betrán 2005) y Juan José Barragán (2009-2010).

La distinta información que aportan estos estudios, junto con los datos de otras obras publicadas o inéditas de historiadores locales y la observación detallada de antiguos planos y grabados de Alcañiz, permiten precisar con bastante seguridad la ubicación de estas antiguas puertas. No obstante, antes de comenzar la descripción de los siete portales que mencionó Juan Sobrarias habrá que recordar que nos encontramos en los inicios del siglo XVI, concretamente en 1506, es decir, en un momento anterior a la construcción de los grandes conventos cuya fundación supuso, con sus grandes huertos rodeados de altas tapias, la mayor ampliación urbana extramuros de Alcañiz en la Edad moderna: Franciscanos en el arrabal (1524); Dominicas junto al río Guadalope (1593); Carmelitas en la zona este del núcleo urbano (1604) y Capuchinos, al otro lado del río Guadalope, sobre un pequeño cerro (1612).

Detalle del grabado anterior en el que se aprecian con claridad las puertas del Puente Viejo y del Molino Mayor harinero así como la muralla con torreones y almenas

La primera de las puertas bien documentada es la del Puente viejo que aparece claramente reflejada como un portal con arco de medio punto y almenado en el famoso grabado de Palomino publicado en 1779 cuando todavía el recinto amurallado medieval de Alcañiz se encontraba bien conservado. Como se puede observar en dicho grabado, el portal se situaba al final del puente viejo destacando a su derecha la capilla del Pilar edificada en 1736. El historiador alcañizano M. Ardid menciona que los vecinos de la calle Mayor solicitaron permiso al Concejo para construir dicha capilla y trasladar a ella “la imagen (de la Virgen del Pilar) que se venera de presente sobre la puerta principal de dicho puente que hace entrada a la ciudad” (Ardid, 1852, 178).

Vista actual del Puente viejo en cuyo extremo se situaba una de las puertas de la muralla

Siguiendo el sentido de las agujas del reloj encontramos la segunda puerta también claramente reflejada en este mismo grabado. Parece tratarse, como en el caso anterior, de un portal con arco de medio punto y almenado que se sitúa próximo al molino mayor harinero. De hecho, P.J. Zapater ya lo menciona en 1704 como “Portal del molino mayor harinero” en su obra, todavía inédita, “La Thesorera”. Junto a este portal se inauguraron las obras del convento de San Gregorio en 1592. Todo parece indicar, por tanto, que se encontraba en el tramo final de la actual Ronda de Belchite, junto al antiguo convento de las Dominicas.

Vista actual de la zona donde debió ubicarse el Portal del Molino mayor harinero

El tercero de los portales, del que no sabemos su nombre, debió situarse en la confluencia de las calles Mazaleón y Salinas con  la Ronda de Belchite. Es probable que en esta zona existiera un portal que formara parte del recinto amurallado de la villa del siglo XIII situándose en su ángulo noroeste. Precisamente en este sector del núcleo urbano de Alcañiz tiene lugar un acusado desnivel del terreno que debió ser aprovechado para trazar la citada muralla aunque no sabemos si este posible portal se integró o fue construido de nuevo en la siguiente ampliación del recinto amurallado realizada entre 1365 y 1410 por mandato del rey Pedro IV como consecuencia de la guerra con Castilla (Laliena 1987, 74). La nueva muralla, con torreones a intervalos regulares, se construyó para proteger la gran expansión urbana iniciada un siglo antes mediante la edificación planificada de los barrios de Santa María (o los Almudines) y Santiago (o San Jaime). En esta misma zona de la Ronda de Belchite se conserva todavía un largo tramo de muralla de esa época y recientemente se descubrieron restos de uno de los torreones bajo el suelo del refugio antiaéreo conservado entre las calles de Sto Domingo y Tte Moore.

En la zona de confluencia de las calles de Mazaleón y Salinas se ubicó otra de las puertas de la villa medieval

La cuarta puerta se situaba en el inicio de la Subida del Teatro y aparece perfectamente reflejada en una magnífica acuarela realizada en 1847. Este portal y las murallas de sus inmediaciones fueron muy afectados por la tremenda explosión del polvorín de la primera guerra carlista ubicado en el cercano almudí el 2 de septiembre de 1840 (véase el artículo anterior en este mismo blog). Este portal se llamó de San Nicolás, y se situaba próximo al hospital del mismo nombre ubicado en la actual Plaza del Deán (Bono 1870, 135). Con toda probabilidad esta puerta formaba parte del antiguo recinto amurallado del siglo XIII que rodeaba los barrios de las iglesias románicas de San Pedro y Santiago y el entorno de la Iglesia de Sta María.

La puerta de San Nicolás en una acuarela de 1847. Archivo histórico militar

Aspecto actual de la Subida del Teatro donde se ubicó la puerta de San Nicolás

El quinto de los portales bajomedievales aparece denominado como Portal o “arco de San Antón” (Taboada 1898, 111) y se situaba en la actual Plaza de Mendizábal, en el inicio de la calle Alejandre, donde todavía se conserva una pequeña capilla con la imagen de este santo. A mediados del siglo XIX aparece todavía claramente representado en un plano de Alcañiz. Este portal enlazaba con la muralla que transcurre junto a la calle Blasco de la que se conservan restos claramente visibles en el denominado Pasaje de La Muralla y en el interior de algunas edificaciones situadas entre las calles Blasco y Pruneda.

Detalle de un plano de Alcañiz de 1846 en el que se aprecia con claridad la ubicación del Portal de San Antón. Archivo histórico militar


Aspecto actual de la Plaza Mendizábal en la zona donde se ubicó el Portal de San Antón

La sexta puerta es la única que todavía se conserva y se sitúa en el sector meridional del casco urbano de Alcañiz, en la parte baja de la ladera sureste del castillo. Se trata del Portal de Herrerías o arco del Loreto que, como muchos otros antiguos portales del Bajo Aragón, sería parcialmente modificado como portal-capilla en el siglo XVIII. No obstante, el arco del Loreto constituye todavía el mejor testimonio de los antiguos portales medievales de la ciudad conservando probablemente sus dimensiones originales, que permiten el paso de carros, y la instalación de grandes puertas que se cerraban por las noches.

El Portal de Herrerías o del Loreto es el único que todavía se conserva de los 7 portales bajomedievales de Alcañiz

La última de las puertas, según este itinerario, recibía la denominación de Portal de San Jaime y se situaba en el último de los torreones del muro de Santiago, junto al barrio Mazador. El actual torreón, que debió tener frente a él otro gemelo, formó parte de la antigua puerta de San Jaime tal como se distingue con claridad en los planos de mediados del siglo XIX. Desde allí partía el camino de “La Peña” (en referencia a la gran roca que aflora en la ladera sur del castillo) en dirección al barrio del arrabal y la conexión con el litoral mediterráneo.


Detalle de un plano de Alcañiz de 1846 en el que se aprecia con claridad el Portal de San Jaime con  dos torreones. Archivo histórico militar

Vista actual del lugar donde se ubicó el portal de San Jaime

Estas fueron, con toda probabilidad, las ubicaciones de las siete puertas de la villa medieval de Alcañiz que mencionó en 1506 Juan Sobrarias, aunque todavía quedarían por ubicar las conexiones de la villa con el barrio de San Juan o el Arrabal. Aunque este barrio ya existía desde el siglo XIII es muy probable, tal como indican varios autores y la ausencia de restos arqueológicos, que su perímetro no estuviera protegido por una muralla de piedra sino por un muro de tapial o tierra en el que, no obstante, debió existir alguna otra puerta (seguramente una, al menos, en la actual Plaza de San Francisco y de menor tamaño y monumentalidad que las anteriormente citadas).

Plano de Alcañiz de mediados del siglo XIX con la ubicación de las siete puertas mencionadas por Juan Sobrarias en 1506. Archivo histórico militar

Como colofón para este trabajo incorporamos varios planos sobre la evolución urbana de Alcañiz con la finalidad de que el lector pueda consultar y valorar las propuestas de diversos autores realizadas hasta el momento.

Alcañiz en la Baja Edad Media, según C. Laliena,1987

Alcañiz en los siglos XV-XVI, según M.A. Laguéns, 1995

Detallado plano de Alcañiz en el siglo XVI, según  R. Betrán 2005

Recintos amurallados de Alcañiz, según J.J. Barragán 2010


Bibliografía:
Ardid, M., 1852: Memorias para escribir la historia de la Ciudad de Alcañiz. Manuscrito inédito en la biblioteca de Alcañiz.
Barragán, J.J., 2009-2010: “Origen y evolución urbana de Alcañiz. De la villa medieval a la ciudad renacentista”. UNED. Espacio, Tiempo y Forma, Serie VII, Hª del Arte, t. 22-23, Madrid, 75-101.
Betrán, R., 2005: “Planeamiento y geometría en la Ciudad Medieval Aragonesa”, Arqueología y Territorio Medieval, nº 12-2, Jaén, 75-147.
Bono, G., 1870: Miscelánea religiosa, política literaria en prosa y verso. Madrid
Laguéns, M.A., 1995: “Evolución urbana de Alcañiz”, Al-Qannis,  4-5, Alcañiz, 301-346.
Laliena, C., 1987: Sistema social, estructura agraria y organización del poder en el Bajo Aragón en la Edad media (siglos XII-XV). I.E.T., Teruel.
Moreno, L.A., 1982: “Un estudio previo para la rehabilitación integrada del Barrio de los Almudines de Alcañiz (primera parte)”. Boletín del Centro de Estudios Bajoaragoneses, nº 2-3, Alcañiz, 29-44.
Sancho, N., 1860: Descripción Histórica, Artística, detallada y circunstanciada de la Ciudad de Alcañiz y sus afueras. Alcañiz
Sobrarias, J., 1506: Discurso sobre las Alabanzas de Alcañiz. Edición Crítica de J.Mª Maestre, 2000, Instituto de Estudios Humanísticos, Alcañiz - Cádiz.
Taboada, E.J., 1898: Mesa Revuelta. Apuntes de Alcañiz. Alcañiz.
Zapater, P.J., 1704: La Thesorera rescatada y vengada de las injurias del tiempo. Manuscrito inédito, copia mecanografiada en la Biblioteca de Alcañiz.